

En esta sección iremos incluyendo comentarios hechos con el estilo de la vieja página web de Yamato, es decir, intentando conjugar escepticismo con humor.
Algo nada fácil, por supuesto, porque a veces se ve cada cosa por ahí...
Así pues, los veteranos ya saben de qué va esto. Pero para los no iniciados es posible que surjan dos dudas. ¿Qué es el escepticismo? ¿Qué es el humor?
La respuesta a lo primero es un tanto complicada. Según el diccionario, el escepticismo es
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1. m. Desconfianza o duda de la verdad o eficacia de algo. 2. m. Doctrina de ciertos filósofos antiguos y modernos, que consiste en afirmar que la verdad no existe, o que, si existe, el hombre es incapaz de conocerla. |
La segunda definición la olvidaremos; ya se sabe lo raros que son algunos filósofos. Consideremos mejor la primera: "desconfianza o duda de la verdad o eficacia de algo". Vale. Bien. Pero no se trata simplemente de que vayamos por la vida no creyéndonos nada; la idea es más bien utilizar esa duda para conocer la verdad. O, por lo menos, aproximarnos lo más posible a ella.
Y tampoco es que tengamos que dudar siempre de todo. Si alguien llega de la calle chorreando agua y me dice que está lloviendo, no tengo motivos para ponerlo en duda, porque resulta bastante evidente. Si alguien me asegura que la Tierra es redonda, tampoco lo pondré en duda: hay pruebas más que suficientes de ello.
Pero, ¿y si alguien afirma que su destino, o el mío, están regidos por las estrellas? Las estrellas son enormes esferas de gas incandescente, muy interesantes (incluso fascinantes) como objetos físicos, e incomparablemente hermosos de contemplar. Pero resulta difícil imaginar que una bola de hidrógeno en proceso de fusión a helio tenga voluntad, y más aún que emplee esa voluntad en modelar el carácter, la personalidad o la suerte de unos insignificantes seres vivos que viven en un pequeño planeta situado a distancias colosales. Mejor dicho: resulta difícil aceptarlo. Como resulta difícil aceptar que los extraterrestres revoloteen por nuestros cielos cada dos por tres con el único objeto de asustar a los indefensos pastores de las Hurdes. O que los espíritus de los difuntos se dediquen a mover un vasito de plástico sobre un tablero para enviarnos mensajes tontos. O que el contacto con determinados minerales influya en nuestras "energías vitales". O, ya puestos, que existan esas supuestas "energías".
Y es que todas esas afirmaciones tienen algo en común: contradicen abiertamente lo que ya conocemos. Son, por tanto, afirmaciones extraordinarias. Tan extraordinarias, que los escépticos creemos necesario dudar de ellas. No para no creerlas, sino para comprobar su veracidad. La duda escéptica no es más que un punto de partida, una posición a partir de la cual podemos aplicar las herramientas del pensamiento racional para comprobar si esas afirmaciones son o no ciertas.
Algunas, muy pocas, resultan serlo. Pero la inmensa mayoría, después de pasar por el tamiz del pensamiento crítico, resultan ser más falsas que un euro de corcho. En esta página iremos hablando de algunas de ellas. De simples supersticiones o errores inofensivos, pero también de fraudes, estafas y riesgos para la salud. De la simple credulidad, y del engaño. Todo ello, por supuesto, con sentido crítico y con sentido del humor.
Lo cual nos lleva a la segunda pregunta: ¿qué es el sentido del humor? Pero esa la dejaremos pasar: si realmente no lo sabe, no sé qué está haciendo usted aquí.
De momento, en esta sección podrá encontrar
- Brevísimo glosario para no iniciados. Imprescindible para familiarizarse con la jerga circense.
- Fenómenos Para Anormales. Un escalofriante viaje al Más Allá (de la cordura).
- La Gran Fuga de "El Semanal", o de cómo este conocido suplemento dominical intenta hacerse un lugar de honor en el Circo de lo Paranormal. Entre los payasos, claro.
- Una carcajada... O muchas son las que nos proporcionó "El Castillo de las Mentes Prodigiosas".
- La Cara B: echándole más cara a la Sábana Santa de Turín.
- "Información" astronómica. O cómo los medios nos hablan de las estrellas y acaban estrellándose.
- El Circo Volante de Milenio 3. La gran "alerta ovni" de Iker Jiménez.
- Apuntes de criptoherpetología estival. Todo lo que siempre quiso saber (o no) sobre las serpientes de verano.
-Hamer detenido... afortunadamente. Las calles, por mucho que pese a los partidarios del charlatán alemán, son ahora un poco más seguras para los enfermos.
- El nuevo Solón. Bruno Cardeñosa nos muestra una vez más la profundidad de sus conocimientos, en este caso jurídicos. Vamos, que sus conocimientos están allá abajo, abajo, abajo...
VII/05