

Hablemos de la SEIP y sus miembros
Por Javier Cavanilles
Publicado originariamente en el Diario "El Mundo" el 30 de noviembre de 2005
VALENCIA.- A la hora de llevar a cabo una investigación científica seria, y no como la realizada por el SEIP para hacer pasar por manifestaciones paranormales unas figuras realizadas con agua y aceite (aunque puedan haberse empleado otras técnicas), son muy importantes dos factores: La independencia de los autores del trabajo y su acreditación científica refrendada por datos objetivos (publicaciones en revistas científicas, investigaciones realizadas...). Sobre el segundo aspecto poco hay que decir porque está por demostrar quién, en la SEIP, tiene formación científica y un curriculum que le acredite para hacer estos trabajos. Sobre la primera cuestión, la independencia, hay que tener en cuenta varios datos.
En primer lugar cabe destacar que la difunta María Gómez (descubridora del fenómeno) fue socia de honor de la entidad: El doctor Jiménez del Oso, director de las colecciones La puerta del Misterio e Investigación Abierta (editorial Mowtilus) dedicada a temas paranormales, forma parte del Consejo Logístico de la SEIP. En esa colección, Amorós ha publicado el libro Psicofonías ¿Quién hay ahí? También publica en la colección Lorenzo Fernández Bueno (subdirector de la revista Enigmas, dedicada a temas paranormales). Fernández Bueno es autor de Las caras de Bélmez; historia de una Conjura (1999) y miembro del Equipo Internacional de Periodistas de la SEIP. Además, su firma figura entre los que realizaron un inventario, el 7 febrero de 2004, del estado de las caras originales (con el cadáver de María aún caliente, ya que falleció tres días antes). El documento se firmó cuando aún estaba previsto que el Centro de Interpretación de la Caras de Bélmez se ubicara en la casa donde aparecieron las primeras telepíostios aprovechando el aumento de visitantes que recibió el Bélmez de la Moraleda cuando el fallecimiento de María volvió a poner de actualidad este falso fenómeno paranormal. Sin embargo, el elevado precio que pedían los herederos obligó a trasladar el fenómeno a otra casa más barata.
En el acta también figuran las firmas de David Sentinella, autor de Las Caras de la Discordia (junto a Fernández Bueno, con quien trabaja en Enigmas) y miembro del equipo de periodistas de la SEIP. La lista se completa con Luis Mariano Fernández, coordinador del SEIP en Andalucía (y coautor de Tumbas sin Nombre), quien tiene el mérito de haber organizado el primer viaje a Bélmez de la Moraleda tras la aparición de las nuevas caras.
Cabría preguntarse si a la hora de investigar este fenómeno, su actividad no supone un conflicto de intereses.
X/05